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Ediciones Sueños... imágenes en la niebla

Creyéndose el cuento

La expresión "creyéndose el cuento" da para mucho. Sí, pues, por ejemplo el que podamos sacar adelante nuestra carrera mientras estudiamos. También están los que "se creen el cuento" de que son los mejores, los bacanes, como se dice, sea en lo que sea (incluso por salir dos segundos en algún programa de TV, ya se creen estrellas, ja).

Yo aún no "me creo el cuento" de la belleza. Igual cuesta, sobre todo porque una no es parte del canon de belleza clásico en este país... jajaja, qué idiota suena eso, proque el famosos canon lo representan las modelitos de TV... porque, por ejemplo, yo sé que en este momento he sido descartada de un posible trabajo, porque el lugar (una universidad privada) pidió mi foto junto con el currículum... y ya saben que no tengo los rasgos finos ni soy flaca palillo.

Quizás puede sonar a cliché o que estoy resentido, se los acepto, pero es trágico y molesto ver una y otra vez la misma reacción donde uno vaya. Y es desagradable cuando uno se esmera en producirse y nadie se fija en tu persona... pero llega una chica rubia -o teñida-, flaquísima -o con una enorme delantera, no importando si tiene o no trasera o cintura- y cero pintura, y los baboseos de los cero pensantes que te rodean (sean amigos, parientes, compañeros de universidad y/o trabajo o conocidos) inundan el suelo. ¡Qué asco!

Es molesto, porque a una incluso la pueden tratar de gorda (sin tomarse la delicadeza de saber si el comentario te puede afectar si es que estás en un mal momento), o decirte que el vestido te queda chico... sin que ellos, los "lindos" se miren al espejo -que si se vieran con esos mismos cánones quedarían hechos bolsa en el suelo, porque la mayoría de estos "exigentes" son o guatones (no gordos, guatas de chela) o caras de tonto o caras de degenerados-.

Sé que no me debería importar, pero ¿saben? Una no ve eso, porque uno se preocupa de la persona como tal, su ser interior, antes de ver el exterior. Claro que cuando pasa lo descrito antes, ya dejo de mirarlos interiormente y el rechazo es automático (porque sus actitudes y comentarios reflejan lo que verdaderamente son). Duele que a una no le reconozcan sus méritos o la belleza propia.

Por eso muchas veces uno abusa de sus conocimientos o posición (obvio, hay que mantener el orden, además de sacar armas para defenderse de idiotas como esos) , y pasa por encima de las opiniones de esos "caballeros", de sus comentarios y demases, porque sabes que son malintencionados o que buscan sólo un provecho momentáneo. Pero terminan diciendo por abajo que una es prepotente y quizás qué otras cosas... ¡cobardes, díganlo a la cara!

Qué mal. Qué ingrato es el mundo. No, no el mundo, rectifico, esos idiotas que pueblan el mundo. Lamentablemente es tan difícil encontrar un mino rico, inteligente, profesional, amoroso y sincero (aparte de divertido, creativo, bondadoso y no machista).

Ay, me desahogué.

¿Cuándo será el día en que encuentre a mi Hayden?

Bueno, si no aparece, qué más da. Las mujeres profesionales, creativas, independientes y adultas jóvenes como yo no son cotizadas, porque el varón típico de nuestro nivel o status busca una mina sumisa para casarse. ¡Puaj! No, gracias...

Saludines.

Yami

PS: por siaca, el artículo no está inspirado en nadie en particular -que me haya molestado en este momento-, simplemente es algo que me rondaba la cabeza hace días.

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