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Ediciones Sueños... imágenes en la niebla

Vacío

Vacío

Pensaba en lo individualista que está la gente hoy en día... actitud que te obliga a ponerte en la misma onda, so pena de caer y ser aplastada/o por el nuevo sistema si no te adaptas a las reglas.

Lo digo, porque lo veo a diario, en la universidad, en mis trabajos, en la micro, en los grupos de gente que veo. Para mí es heavy sentirlo, porque por lo general soy de esas personas que no toma en cuenta este tipo de actitudes, o sea, dejo ser nomás a la gente que no conozco y que no me importa conocer... pero verlo en gente que conozco es chocante.

Lo más terrible para mí es que he tenido que aprender a reaccionar de la misma manera con quien es individualista, y ahí se producen los roces y los choques, las desconfianzas y las miradas de reojo. Y duele tener que reaccionar individualistamente, pero hay que hacerlo. Es esa persona o tú.

Obvio que con quienes son más gregarios o realmente buena onda no reacciono de esa manera, es más, espero que aparezcan más personas así en mi camino para poder compartir como antes, cuando estuve en la universidad la primera vez, cuando estuve en ese grupo de rol tan unido... al que llegaron los individualistas de siempre y dejaron la embarrada. Me tocó agarrarme con esa gente. Qué desagradable, pero por cualquier tontera estos malos elementos hacían cosas que poco a poco separaron al grupo. Èramos un grupo genial, formado por gente de distintas carreras (ya posteé algo de esa historia en el capítulo V de mi biofangrafía), estábamos en la misma sintonía, jugando rol, mud, viendo animé... aunque varios sé que tuvieron algunos tropiezos en los estudios, pero de puro porfiados nomás... fuera de eso, éramos un grupo en que si uno no daba señales de vida, de inmediato llamábamos por teléfono o dejábamos mensajes en el mud (en esa época recién estábamos integrándonos como país a la era de la Internet, por lo que los e-mails no eran del uso casi a diario como lo es ahora).

¡Qué tiempos aquellos!

Hoy, no sé, algo se perdió en los grupos que conozco. A veces siento mucha hostilidad, permanente carrera competitiva e incluso malas vibras. Y a veces me veo arrastrada por eso. Y duele, pues, duele harto, porque me siento invisible para algunas cosas, lo que conlleva frustración. Antes me encantaba hacer cosas, por ejemplo, para Fan Solo, pero ahora... me molestan un poco, igual tengo las ganas de hacerlas, pero al estar desarrollando ideas, siento algo que me dice "¿para qué sigues haciendo esto, si nadie lo ve?". Obvio, dejen quejarme un poco, porque siento que a pesar de poner el hombro, sólo recibo el pago de Chile. Y de eso me voy a quejar siempre, lo mismo cuando no ven el trabajo de otras personas dentro del grupo que se parten el lomo realmente, que muchas veces hacen lo mismo y más que otras a las que sí se les reconoce lo que hacen... ¿y qué pasa con los invisibles, los que trabajaron horas, de noche, sufriendo, poniéndose nerviosos, e incluso teniendo roces con sus familiares por esto?

No sé, estoy chata de esa sensación de vacío. Quizás sea la señal que esperaba hace tanto tiempo, quizás no. Lo que pasa es que aún me queda algo importante por hacer en Fan Solo, la última gran idea, y si no la hago, me quedaré con la sensación de no haber cumplido lo que tenía que hacer dentro del grupo, la herencia. Luego, a difundir mis propias sagas (capaz que se forme un fan club de mis libros, mis historias y personajes... sería genial, pero para eso necesito dedicarme a mis creaciones al 100%, tal como alguna vez lo hice en Fan Solo).

Creo que esta sensación es por el hecho de siento que no estoy cosechando lo que sembré, que todo mi esfuerzo de años se desvanece y yo invisible. Creo que tanto desgaste fue otro error cometido en esta vida. Lo que me consuela es que la gente externa (ya sea público o de otros grupos) siempre me felicita por el trabajo realizado, porque ellos se han dado cuenta a través de los años de todo ese esfuerzo, me vieron correr de aquí para allá, cuando fui presidenta, vicepresidenta y ahora sólo una colaboradora estrecha de la directiva (a veces he tenido que suplir en cosas como mantener un diálogo constante durante un evento con los organizadores para, por ejemplo, conseguirme un camarín, un biombo, recordar las colaciones prometidas)... ellos siempre me han visto.

En fin. Muchos pensarán que me estoy quejando de llena, que exagero o quizás qué burrada, pero no, ¿saben? Porque al conocerse a sí misma/o, ver lo bueno y lo malo, lo que se ha hecho y lo que no, se sabe perfectamente lo que mereces de vuelta... y eso es lo que no veo. Igual heavy, debería ser más humilde y no esperar eso, pero no sirvo para la falsa modestia, ¡no! Si haces algo bien, pucha, lo mínimo es un gracias, ¿no creen?

Es lo que siempre busco, equilibrio y justicia. Y la justicia siempre resulta ser malinterpretada, porque se da el caso que la gente que menos hace es la que más reclama por un premio que no se merece, y los que realmente trabajan no dicen nada. No, pues, la cosa no debe ser así. Yo trabajo, me saco la cresta por lo que creo y amo, pucha, creo que es lógico que se reciba algo bueno, por eso reclamo hasta dejar sordos a los que están a mi alrededor.

Mi afán de justicia siempre me hace chocar. Lástima que en el momento no me comprenden, pero el tiempo me ha dado la razón. Y puedo decir con pruebas que siempre reconozco las cosas que los demás hacen, por lo mismo reclamo lo justo para mí.

Aquí voy de nuevo, llenándome de ánimo, a ver si ahora dejo de sentir esa sensación tan desagradable de vacío.

Yamila

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