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Ediciones Sueños... imágenes en la niebla

Qué semanas...

Qué semanas...

Algo no está funcionando, definitivamente. Aunque en apariencia va todo bien o yo soy una malagradecida... quizás sea lo último, mmm, no sé, o tal vez no, o tal vez sólo sea el bajón que debí tener hace meses, cuando tantos cambios drásticos hubo en mi vida.

En realidad el último año ha sido raro. Sí, desde que cumplí los 30 años todo cambió, mucho. En lo físico, mejoré bastante, ya era hora (como todos saben), aunque me queda una espinita que aún debo resolver y otra preocupación física que espero sólo sea por estrés.

Cielos, diablos, hasta en la prosa me sale un poco de poesía, con las rimas al toque. Plop. No sé, estoy como en el limbo, incluso siento que tengo la vista limitada, no sé, como los caballos, jajajaja, a veces pareciera que no veo a la gente a mi alrededor, tal vez sea porque estoy harta de los chantas a todo nivel de vida, en la universidad, en mis trabajos, los conocidos, mi grupo, no sé, me confundo y no encuentro la respuesta o quizás la tengo pero no la veo.

Puede ser, y vuelvo a lo mismo, porque no he podido despegar como quiero. Quizás voy muy apurada, pero cuando miro atrás y veo los años de juventud perdidos, ¡Dios!, es terrible... y duele, pues, duele, porque debo seguir postergando cosas que ya debería haber hecho. Por ejemplo, tener mínimo un magister, tener un trabajo estable que me permita optar a tener mi casa propia, para así pensar en tener una familia, aunque sea siendo soltera (ya eso da lo mismo), haber publicado en papel mis historias, haber ganado más concursos literarios (maldición, me estanqué, tengo todas mis ideas a flor de piel y no las puedo sacar, excepto en las foronovelas).

Postergar, postergar, postergar... sueños, deseos, un sinfín de cosas. Por la cresta que me da rabia, es increíble que aunque no se quiera siempre hay un drama. Me desmotivo heavy, hay algo que no está andando en mí, y espero, ruego al Cielo no caer en el bajón, porque puchas que cuesta salir.

Y sin pitutos, para más remate. Sí, pues, este país de miéchica que exige pitutos en tu currículum, sino eres nadie. Peor nadie me puede quitar el hecho que me gané las cosas solita... ¡consuelo de tontos ese pensamiento, por muy noble que sea! Me cabrié de ser tan noble (y lo puedo decir con todas sus letras, s-o-y-n-o-b-l-e), pero ya no lo seré más... bueno, no del todo, debo usar la innobleza para defenderme de los que intentan pasarme por encima... ¡aburre eso también!

En fin, locuras van, locuras vienen... les juro que me saco un premio y dejo de quejarme, pero es tan difícil y la suerte tan esquiva... ayayay...

Yami melancólica

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